agosto 25, 2011

Para ti.

Quiero mirarte, acariciarte, besarte, saborearte, disfrutarte, adorarte, amarte, comerte, formatearte, abrazarte, desnudarte, marearte, dominarte, tomarte, nunca soltarte. Quiero respetarte, quererte, fascinarte, encantarte, sorprenderte todos los días de nuestras vida y que ni la muerte nos separe.
Después de nueve meses de conocernos, reconocernos, amarnos y pelearnos. Después de dudar de que esto fuera real, después de acaloradas confrontaciones por esto y aquello, por ella y por el, de besos mojados bajo la lluvia, de vueltas frenéticas en medio de la cancha, de besos robados en la banca de una escuela, de caricias secretas en la parte trasera de un camión urbano.
Después de algunas cervezas en una taberna, en un bar, la casa de un amigo, mi casa, tu casa...de besos discretos en conferencias, de paseos nocturnos por la calzada, de tardes de rebanadas de pizza gigantes, de atardeceres tirados en el pasto platicando de cosas intrascendentes, de muchos cigarros, de las lanchas de morales.
Después de algunas películas de terror, de largas charlas por msn, de mensajes de texto a media noche, de vacaciones sin ti, de extrañarte tanto, de reencontrarte y besarte como si no hubiera un mañana.
Después de todo lo que hemos vivido juntos y por todo lo que nos falta, estoy aquí, frente a ti intentando explicarte lo mucho que te amo, como si fuera la primera vez, como si todo regresara a ese primer beso.
Espero nunca volver a dudar, que tu nunca vuelvas a dudar y que esto siga creciendo cómo algún lo hará ese cerezo en medio de nuestro jardín.
Eres todo lo contrario al hombre de mis sueños, sin embargo eres mucho más de lo que yo podría esperar, eres maravilloso y en el esplendor de toda la existencia, eres completamente real. No importa lo que pase, así desaparezca toda la gente que puebla este planeta, tu y yo estaremos juntos hasta el final de nuestros días. Quiero estar contigo siempre, te prometo que voy a luchar por hacerlo real y espero que tu luches conmigo para que en algún octubre futuro, podamos vernos uno frente al otro, sentados en el pórtico, tu tocando la guitarra y yo interpretando las canciones que en estos tiempos ya nadie escribe.

julio 31, 2011

Te amé.

Te amé, por un instante te amé,
sólo por un segundo partido a la mitad,
te amé con desesperanza y con dolor,
con la fuerza de un tifón sobre mi cabeza.

Te amé, pero tan efímero fue este amor,
que apenas siento el dolor y sus vestigios,
y ahora, en medio de esta noche vagabunda,
tu recuerdo carece de cara y nombre.

Te amé, con un amor triste e impuro,
con una dosis de agonía y malas intensiones,
te amé con lo peor de mi y hasta con crueldad,
con las cuerdas tristes de un viejo violín como fondo.

Te amé, durante un segundo que no se hizo eterno
por un lapso de tiempo tan corto y efímero,
que no tengo la certeza de que realmente existimos,
que no puedo recordar un sólo detalle de ti.

Te amé y te juro que se encendió en mi vientre
una pasión imprudente por algo prohibido,
un amor totalmente vacío y carente de luz,
un sentimiento carnal que me consumió un instante.

Te amé, en medio de un deslumbramiento pasajero
vi toda una vida pasar frente a nuestros ojos,
deteniendo mi camino tan sólo por un segundo,
te amé, pero hoy, ya no puedo recordar nada.